Los 60 le dieron su primer boom a la música italiana. Esta década se caracterizó por la internacionalización de cantantes como Domenico Modugno y Tony Renis, quienes se convirtieron en los embajadores melódicos de su país con temas pop apasionados y grandes arreglos orquestales.
Los años 60 fueron los del “milagro económico italiano” y según avanzaba la década, la progresiva entrada en los hogares de tocadiscos, vinilos de 45 rpm y sobretodo de la televisión, hizo que la música popular italiana experimentara un fabuloso despegue.
En 1961, solo tres años después de éxito de Modugno, llegó a San Remo un joven que se retorcía al grito de “24.000 baci”, 24.000 besos. Era Adriano Celentano; con él entraba al fin en el festival una nueva categoría social: los jóvenes.
Luis Rubio Bardón, piloto comercial de avión y globo libre, fue instructor y examinador de vuelo, Jefe de Operaciones y Director del aeropuerto de Asturias. Fue presidente del Ateneo Jovellanos y es un gran aficionado a la música.

Sede del Ateneo Jovellanos
Luis Rubio Bardón
