El cartelismo en Asturias adquirió gran importancia en el primer tercio del siglo XX gracias a la aportación del colectivo de pintores regionales (Evaristo Valle, Nicanor Piñole, Mariano Moré, Paulino Vicente, Sócretes Quintana) que vieron en la obra gráfica un campo paralelo a su quehacer artístico de gran utilidad estética, conmemorativa y comercial. Como continuación de esta primera época del cartelismo surgió en los años cuarenta del siglo pasado una nueva generación de cartelistas, aficionados la mayoría, que trabajaron el cartel en su versión festiva inicialmente y, a partir de 1950, en campos mucho más diversos. El cartelismo experimentó un notable impulso a raíz de la necesidad de promocionar las fiestas patronales, promovidas por las sociedades de festejos surgidas en las décadas de 1940 y 1950 y consolidadas económicamente en los años sesenta —entre ellas la Sociedad Ovetense de Festejos (SOF) en Oviedo y GIFESA en Gijón—. Estas entidades encargaron una extensa producción de carteles destinados a divulgar sus actividades lúdicas, festivas y deportivas. Durante la década de 1960 se incrementó asimismo la publicidad de eventos deportivos (hípica, ciclismo, fútbol), culturales (folklore, música tradicional) y comerciales (concursos ganaderos, ferias de muestras), además de aquellos orientados a campañas preventivas de seguridad laboral.
Los recursos gráficos empleados por los ilustradores y la estética predominante en este período constituye un híbrido entre el costumbrismo tradicional y las tempranas tentativas de renovación visual. El resurgir del cartelismo tras la Guerra Civil tuvo como figura central a Alfonso Iglesias, creador fundamental del período y dinamizador imprescindible de la ilustración gráfica en Asturias, cuya obra alcanzó una amplia repercusión. Junto a él destaca Rafael Suárez Vallina, “Falo”, ilustrador autodidacta y caricaturista en la prensa regional, autor de más de doscientos carteles, en su mayoría vinculados a celebraciones festivas de las villas y pueblos de la cuenca del Nalón. A estos nombres se suma una amplia nómina de dibujantes que desarrollaron su producción en Asturias y cuya obra se proyecta durante la charla mostrando los carteles más representativos del período 1940-1970, una selección de casi un centenar de ilustraciones realizada a partir de los fondos conservados en el Archivo Histórico de Asturias. La conferencia tiene una vertiente totalmente visual pues se irán proyectando carteles de los distintos períodos con comentarios alusivos a su temática, composición y estética dominante.

Sede del Ateneo Jovellanos
Ángel Mato
