CERVANTES: EL CAUTIVO
La personalidad de Cervantes como escritor, como soldado y como persona se ha puesto de actualidad, por una película filmada por Amenábar El Cautivo-. Un totum revolutum con un guion confuso que solo tenía como finalidad intentar probar lo que es imposible que Cervantes habría tenido relaciones homosexuales, cuando estuvo preso en los Baños de Argel. Amenábar no tiene ninguna prueba, pero se la inventa por su ideología sobre el género típicamente WokLa realidad es que Cervantes tenía una gran pasión, ser capitán de los Tercios Españoles. Pero normalmente se presenta a Cervantes como hombre anciano, golpeado por la vida y las desgracias, orgulloso de sus heridas y pérdida de su brazo en la ocasión más grande que vieron los siglos la victoria de Lepanto. Pero Cervantes vivió una época de su vida. Como joven valiente, incluso temerario, curtido en numerosas batallas, con cima en la Victoria de Lepanto, el 7 de Octubre de 1571, festividad de Nuestra Señora del Rosario, a cuya intercesión se debió la victoria según testimonio del Comandante General del ejército cristiano Don Juan De Austria
Ese Cervantes es otro y más desconocido, su gran pasión fue como llegar a ser capitán de los Tercios sin llegar conseguirlo, pese a su arrojo y valentía. La vida de Cervantes cambió radicalmente cuando después de la batalla de Lepanto y navegando hacia España, la galera en la que venía con su hermano Rodrigo, también soldado, fue apresado por los berberiscos y conducido como cautivo en Argel. Allí acabaron sus sueños de juventud: mandar los gloriosos Tercios de Flandes, pese a varios intentos de fuga y no pudiendo regresar a España libre, hasta 1580, con 33 años cumplidos muy quebrantado su cuerpo por los terribles castigos sufridos. Entre los restos encontrados a Cervantes los captores encontraron dos cartas del Rey Felipe II por las que sus captores sospecharon que Cervantes era una persona importante. Le adjudicaron como esclavo a otro renegado griego, quien pidió como rescate 500 escudos de oro. Una cifra que unida a otra similar a la de su hermano haría imposible el rescate para su familia. Un largo cautiverio al que Miguel de Cervantes al que no se iba a resignar había intentado fugarse una y otra vez. Su vida y sueños como soldado iban a acabar en cierto modo allí´. Pero su visión de la vida, su carácter, sus principios y valores, quedaron reflejados en su obra literaria como Los Baños de Argel y Don Quijote de la Mancha (…) Todo su cautiverio acabó cuando los Padres Trinitarios lo rescataron: estuvo a punto de ser conducido a Constantinopla. Tenía más de treinta años. Aquí acabó su vida heroica, a partir de aquí padeció una vida llena de sinsabores y privaciones hasta su muerte.
Fidel Garcia Martínez

